Barrales vs Sheinbaum

Alejandra Barrales Magdaleno y Claudia Sheinbaum Pardo han utilizado las páginas de La Jornada, para dar a conocer en sendos textos[1], su idea, programa o plan de cómo gobernarían la Ciudad de México, en el caso de que el voto las favoreciera con el triunfo. Barrales candidata de la alianza del PRD, PAN y MC, ha utilizado 759 palabras en su texto “De cara al Frente por la CDMX” y por su parte Sheinbaum, postulada por MORENA, PES y PT lo ha hecho con 730 palabras en su “Innovación y esperanza para la Ciudad de México”.Microsoft Word - Documento68

Se han utilizado trece categorías para analizar la forma y el contenido de ambos textos y tratar de tener una idea más clara de lo que proponen y así, poder contribuir para que se emita un voto informado.

Si algo pone en fase terminal a las repúblicas democráticas es el populismo y la corrupción; ésta, concebida como una Hidra de mil cabezas que destruye poco a poco al Estado moderno, el cual falla en sus funciones políticas, económicas y sociales; luego entonces, acabar y erradicar la corrupción resulta una terapia urgente para la letal y crónica enfermedad del Estado.

El tema de la corrupción no es abordado por Barrales y la palabra ni siquiera aparece en su texto.

Sheinbaum, por su parte, lo utiliza desde el principio y lo califica como “el mayor mal que aqueja a nuestro país y hoy se ha instalado nuevamente en la ciudad.” En consecuencia, propone para corregir la corrupción, que se tengan: “funcionarios preparados, honestos, con deseo de servicio público, que administren los recursos del pueblo con austeridad republicana bajo principios de transparencia, rendición de cuentas y justicia. La mejor manera es promoviendo mecanismos de participación ciudadana y gobierno abierto.”

En materia de empleo o trabajo, ambas candidatas lo mencionan: Barrales, utiliza el término en una autoreferencia: “Mi amor y Trabajo por esta ciudad…” y en una propuesta general: “Y vamos a seguir luchando hasta hacer de esta la ciudad que soñamos: segura, con servicios básicos de calidad y educación y trabajo para todos.

Sheinbaum, a su vez, lo utiliza de manera específica al tocar el tema de los jóvenes, haciendo referencia además a la solución de la seguridad al proponer: “Abrir oportunidades de educación, deporte, cultura y empleo para los jóvenes es urgente y además, es la mejor forma de mejorar la seguridad de los ciudadanos.”

En el delicado tema de la seguridad pública o la inseguridad en la que viven los ciudadanos, Alejandra, no lo analiza y sólo lo aborda en una propuesta general: “Y vamos a seguir luchando hasta hacer de esta la ciudad que soñamos: segura, con servicios básicos de calidad y educación y trabajo para todos”.

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Lic. Alejandra Barrales Magdaleno

Claudia, plantea el tema de inseguridad desde el inicio de su texto al decir que puede ser revertido con su programa de “Innovación y Esperanza” sustentado en cinco principios: “Innovación, sustentabilidad, igualdad, honestidad y gobierno abierto.” Y en un segundo momento, cuando asegura que las oportunidades de educación, deporte, cultura y empleo son: “la mejor forma de mejorar la seguridad de los ciudadanos.”

Entendida la democracia, no como un simple ejercicio del voto libre, universal y secreto, sino en la más amplia participación ciudadana en la cosa pública, en lo que actualmente se llama gobernanza democrática, todo político debería de definir su idea de gobierno democrático, sobre todo, cuando se quiere desmontar realmente el presidencialismo autoritario.

Alejandra no usa el término democracia en ninguna parte de su texto, sin embargo, deja entrever lo siguiente: “trabajar unidos para mejorarle la vida a los mexicanos, a los chilangos.” Seguramente en la idea de una mayor participación de la ciudadanía, pero deja también entrever que eso sólo se hace desde el gobierno o su partido, es decir, desde el campo de la autoridad: “el Partido de la Revolución Democrática ha sido el único que ha impulsado programas y leyes que amplían los derechos de los ciudadanos, sin importar condición social, ideología, género.”

Claudia, utiliza el término y lo eleva a calidad de pilar, de soporte, para su gobierno: “La honestidad, la democracia y la apertura serán los pilares de nuestro gobierno” y enlaza el concepto con la participación ciudadana, en la : “formación de ciudadanos participativos, críticos y solidarios.”

La opacidad y la corrupción van de la mano, la construcción de gobiernos transparentes que tengan la información a la vista de todos, a dado pie al modelo de gobiernos abiertos (Opengov) en ese sentido la transparencia es fundamental en las nuevas democracias, en esa materia, Alejandra Barrales, desconoce el tema y no lo aborda en ninguna parte de su texto, por consiguiente, no utiliza ni una vez el término. Claudia Sheinbaum por su parte ubica el tema como un principio rector para acabar con la corrupción en la triada de: transparencia, rendición de cuentas y justicia y señala: “La mejor manera es promoviendo mecanismos de participación ciudadana a partir de un gobierno abierto.”

Sheinbaum
Dra. Claudia Sheinbaum Pardo

Para Barrales, la rendición de cuentas es un tema ayuno, tampoco menciona la palabra como tal y no desarrolla ninguna idea que nos diga realmente como enfrentará la corrupción en la administración desde el campo del servidor público y la accountability, es decir, el trabajo responsable que rinde cuentas a la ciudadanía.

En su caso, Sheinbaum, lo menciona como un principio fundamental para revertir la corrupción que impera en el gobierno de la CDMX; maneja la idea en el sentido de hacer que la ciudadanía participe, pero es enfática al decir que debe haber “funcionarios preparados, honestos y con deseo de servicio público…”

El concepto ciudadanía pareciera muy genérico, y lo es, sin embargo lo que ahora se requiere es una calidad nueva en la ciudadanía, en el sentido de que es responsable de sus obligaciones en el Estado y exigente el cumplimiento de sus derechos; para Barrales, la ciudadanía está en “frente” del Partido de la Revolución Democrática y ha sido éste el promotor de programas que garantizan los “derechos de los ciudadanos”; Sheinbaum, lo plantea desde otra relación política y llama a cambiar la “inercia en la solución de problemas” donde el gobierno solo tiene que “coordinar” la participación de la “academia, la iniciativa privada y la ciudadanía, sustentados en la planeación y no en la ocurrencia y la improvisación.”

Cuando hay un gobierno rico y un pueblo pobre es que se ha llegado a la constitución de un gobierno plutocrático, donde la riqueza nacional se ha concentrado en unas cuantos manos y en particular de las élites políticas, ya sea por efectos de la corrupción o de la asignación de onerosos salarios que nada tienen que ver con la situación económica del país; ante ese fenómeno, los gobiernos intentan hacer ajustes a los salarios e incluso se habla de recortes presupuestales y de austeridad en los costos de la funciones burocráticas. Para Barrales Magdaleno, la situación actual del país, los robos al erario, no le merece ninguna línea, ni el concepto mismo; por su parte Sheinbaum Pardo, maneja el concepto de “austeridad republicana” como un claro ejercicio consciente del servidor público a la hora de manejar los recursos públicos.

El histórico principio de igualdad sigue siendo el factótum en la democracia; ésta es incompleta si entre sus ciudadanos existen desigualdades que los someten a condiciones de constante violación de sus derechos humanos elementales o a las graves asimetrías entre hombres y mujeres o grupos minoritarios frente a las mayorías normativizadas; así, la democracia es una constante revolución para crear condiciones de más igualdad entre todos los ciudadanos, erradicando todo tipo de privilegios de una caduca sociedad de clases y estamentos. En este campo Alejandra, tampoco dice nada ni menos utiliza el concepto de igualdad, salvo la autoreferencia en el sentido de que con anterioridad “ha luchado para que le vaya bien a la gente” y ha “ampliado los beneficios y los derechos de los ciudadanos”; por su parte Claudia lo refiere dos veces y señala en tres ocasiones el concepto de desigualdad. Para Claudia la eficiencia y la honestidad solamente tiene sentido si contribuye a “disminuir las desigualdades” las cuales, están presentes en las condiciones actuales del gobierno de la CDMX, por ello, la “igualdad” es uno de los principios de su programa. No se queda en el simple enunciado, sino que señala que el problema es económico desde el origen y así lo dice: “Es factible el desarrollo y la disminución de las desigualdades sociales utilizando para ello la innovación y el potencial que ofrece una economía sustentable.

La igualdad debe ser la guía y el símbolo de la ciudad.” Más adelante señala que las desigualdades se pueden disminuir fortaleciendo “el derecho a la educación, la salud, la vivienda, el agua, la movilidad, la cultura y el espacio público.”

De la unicidad en las dictaduras a la diversidad en las democracias hay un gran trecho; la democracia formal y sus constituciones garantizan en el texto alguna diversidad, pero en la práctica lo diverso está entre lo normal y lo anormal. A pesar de los avances científicos en reconocer la diversidad sexual, existe una profunda aversión a ver parejas homosexuales o menos dramático, los diversos cultos religiosos en medio de un Estado laico pero proclive al catolicismo romano; para Barrales, existe un “proyecto que ya está actuando, incluyente, que defiende la pluralidad, la diversidad y la equidad que nos invita a trabajar unidos, respetando diferencias, pero en una misma dirección”, es decir lo ve en el campo de la acción política electoral; por su parte Sheinbaum, lo mira como un reto, dice: “la equidad y la inclusión significan seguir reconociendo la diversidad buscando erradicar la discriminación y las diferentes formas de violencia.”

La equidad, ese valor que consiste a dar a cada quien lo que merece según sus méritos o condiciones, no ha sido el rasgo que distinga a los gobiernos mexicanos, por el contrario y a pesar del populismo, los resultados de sus políticas públicas son muy inequitativos y se mide en los cientos de millones de pobres y miserables que viven en nuestro país y la concentración de la riqueza en muy pocas manos.

Barrales asume la equidad como categoría próxima a la diversidad y la pluralidad, y en consecuencia las alinea y conmina a actuar en una misma dirección, no identifica que la equidad es una acción política del Estado y que la diversidad y la pluralidad califican a los ciudadanos con respecto a rasgos o formas diferentes de pensar.

Sheinbaum ubica la equidad en la acción política y la asume en la inclusión, y señala al género femenino como el sujeto por el cual se tienen que abrir los accesos de una sociedad cerrada a los discapacitados y a: “… las mujeres, al fortalecer su autonomía económica, física y política.”

No hay mayor igualdad que la educación, es decir, el poder tener similares habilidades del pensamiento y los conocimientos suficientes para poder explicarnos el mundo de manera racional, lógica y científica. Desde la Academia griega del gran estagirita, pasando por el Calmécac y el Tepochcalli de nuestros ancestros precolombinos, cada sistema de gobierno ha implementado su modelo de educación con el fin de tener un pueblo instruido, tanto en las habilidades materiales como en la fortaleza del carácter. En el mundo globalizado la educación es un parámetro que mide la calidad de las democracias, pues sin duda, facilita una mayor movilidad social a cada uno de sus integrantes.

La candidata de la alianza PAN-PRD-MC, señala la necesidad en su futuro nuevo gobierno y dice: “Y vamos a seguir luchando hasta hacer de esta la ciudad que soñamos: segura, con servicios básicos de calidad y educación y trabajo para todos.”

Un párrafo arriba, reconoce –Barrales- que las mujeres son más eficientes que los hombres y que pueden convertir el dinero en: “… educación para sus hijos…”

Para la candidata de MORENA, PES y PT, la innovación se da en la combinación de la creatividad y el conocimiento; este, se construye con el: “uso de las ciencias, la educación, la expresión artística, la tecnología y la información para mejorar la calidad de vida desde una perspectiva de inclusión y sustentabilidad.” Señala que la educación sirve para disminuir las desigualdades, abriendo oportunidades para los jóvenes.

La última categoría que se buscó en los documentos es sobre el derecho a la salud que el artículo 4º Constitucional garantiza a los y las mexicanas; y que se ha transformado en sendos sistemas tanto en el IMSS, el ISSSTE, SS, y los institucionales del ejército y la marina… sin embargo, la precariedad de la salud de los mexicanos (segundo país con más obesos en el mundo) exige una auténtica renovación del sistema.

Barrales, ni siquiera utiliza el concepto y Sheinbaum, lo hace de manera genérica al mencionarlo como un derecho más que debe ser fortalecido junto con otros.

Así, tenemos dos textos, que fueron escritos por las candidatas con dos intenciones diferentes: Barrales intenta explicar por qué ella debe ser la candidata dentro de su partido y coalición; mientras que Sheinbaum explica como va ha ser su gobierno en caso de ganar.

Barrales no hace un diagnóstico de la situación política en que vive la CDMX, asume que así está bien y que en todo caso habría que avanzar en la implementación de políticas públicas que el PRD ha impulsado como gobierno, donde la ciudadanía es un actor pasivo que recibe los beneficios gubernamentales; por su parte, Sheinbaum, analiza las actuales insuficiencias y arriesga una propuesta de solución que abarca casi todos los campos y plantea que la ciudadanía tiene que participar proactivamente al lado del gobierno.

La candidata del PAN-PRD-MC lejos de profundizar en lo que deberían ser sus propuestas para un hipotético gobierno suyo, recurre a las autoreferencias y en un mimetismo extraño con el machismo, se atribuye su capacidad de gobernar en el hecho de traer las “faldas bien puestas”; no lo hace así la candidata de MORENA-PES-PT, quien con pensamiento más incluyente dice para que es un encargo público: “es la oportunidad de hacer un gobierno honesto y abierto y poner los recursos públicos al servicio de la gente.”

Finalmente, el escrito de Barrales tiene una estructura de arenga en la plaza pública, donde intenta justificarse y redimirse como candidata, lo que le resta impulso para proponer a fondo los cambios que debería hacer su gobierno; Sheinbaum, lo diseñó para el debate político y el fortalecimiento del voto ciudadano consciente y crítico; cree en la fortaleza de la nueva ciudadanía; mientras que Barrales cree en el poder del gobierno.

[1] Texto de Barrales: http://www.jornada.unam.mx/2018/01/25/politica/014a1pol
Texto de Sheinbaum: http://www.jornada.unam.mx/2018/02/01/politica/014a1pol
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