Ferias de la salud y medicina preventiva “Nuevas habilidades para vivir”

Coatepec es un municipio pegado a la capital de Veracruz, Xalapa. Su producción mayoritariamente agropecuaria, basada en el café y la caña de azúcar, le da un típico ambiente rural; aunque cada día se convierte en un sitio “dormitorio” donde solamente llegar a descansar los que trabajan en la extensa burocracia de Xalapa.Con un poco más de 90 mil habitantes, y por sus tradiciones, el municipio ha ganado el derecho a ser considerado Pueblo Mágico.

Pero como todos los municipios donde las familias rurales se encuentran con lo urbano, las viejas tradiciones se pierden y dan paso a la modernidad, más, cuando el poder adquisitivo de las élites políticas les permite ostentar bienes que antes no aparecían en la sociedad.

Los mercados y los tianguis son arrinconados por las plazas comerciales y los grandes supermercados, pervirtiendo el consumo entre la producción local, más natural y equilibrada entre carbohidratos, proteínas, vitaminas y grasas, a la que predominantemente mantiene elevados índices de carbohidratos, que a la larga termina cambiando el perfil epidemiológico de toda la población… lo que implica sin duda un profundo cambio en la estrategia de atención a la salud de toda la población.

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IPCN: Dra. Carmen Cristina Uscanga, Dr. Ignacio Contreras Vázquez director del centro de salud urbano Coatepec, Enfermera Alma Delia Castro Zarate y lic. César Peredo Olvera de izquierda a derecha.
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IPCN: Usuarios del Seguro Popular y población abierta recibiendo la atención preventiva en la Feria de la Salud en Coatepec, Veracruz.

La medicina social, la que es obligada de acuerdo al artículo 4º Constitucional, está presente con un Hospital Civil de la Secretaría de Salud y un Centro de Salud Urbano, el Seguro Social mantiene una clínica y el ISSSTE otra; la iniciativa privada se hace cargo de un hospital y por doquier existen médicos que de manera particular brindan sus servicios a la población.

Marca al municipio, sin duda alguna, que dentro de su población el 48.5%[1] este en condición de pobreza, porque de esa condición se derivan todas las demás; por ejemplo: su nivel de reprobación y de deserción es: 44.9% y 5.9% respectivamente, es decir, una vez que se estrechan los recursos familiares, también lo hacen las oportunidades de seguir estudiando o de conseguir mejores condiciones para mantener la salud; a ello le agregamos que el 35.9% de viviendas censadas existe hacinamiento, tendremos entonces una crítica situación poblacional que afecta sin duda a la salud. La tasa de analfabetismo en los adultos esta reconocida en 7.5%, pero sin duda, el número de analfabetas funcionales debe ser mayor, pues no basta con saber leer y escribir para poder tener mejores opciones en la vida y menos para abandonar prácticas que poco contribuyen a la salud y que se han convertido en un mal hábito.

Con la implementación del Seguro Popular, se previó garantizar el derecho a la salud de los mexicanos y de las mexicanas, por ello, se reconoce que 42,629 personas están afiliadas al Seguro Popular y que en la suma de médicos del sector salud existe uno por cada mil habitantes, cabe esperar que el resto de habitantes, recurran a sus instituciones médicas o vayan al médico particular, brujo, chaman o agorero.

Hacerle frente al perfil epidemiológico de una población que está rápidamente cambiando sus patrones de vida no es fácil y menos, cuando la Secretaría de Salud, como ha sucedido en Veracruz, ha tenido funcionarios proclives a la corrupción,(por lo menos el anterior Secretario de Salud Juan Antonio Nemi Dib, se encuentra indiciado y recluido en el CERESO ubicado en la congregación de Pacho Viejo, de este pueblo mágico de Coatepec), y que han abandonado las buenas prácticas de una auténtica medicina preventiva.

Por ello, resultó grato ver en la explanada del parque central de Coatepec, Miguel Hidalgo, la instalación de una Feria de la Salud, donde sendos camiones habilitados especialmente para atender al público se estacionaron en la calle y tanto su personal como integrantes del Centro de Salud, atendieron a los usuarios en los diversos males que aquejan a la población; sobre todo en las enfermedades crónico-degenerativas cuya resistencia a ser debidamente tratadas, es alta por parte de la misma población: obesidad, diabetes e hipertensión.

Ahí, frente al Palacio de Gobierno, el director del Centro de Salud Urbano de Coatepec Dr. Ignacio Contreras Vázquez, acompañado por su personal, la doctora Carmen Cristina Uscanga, la jefa de enfermeras Alma Delia Castro Zarate y el licenciado César Peredo Olvera, comentaron para Diacrítica, la importancia de mantener un estrecho vínculo con la población en general y con los usuarios del Seguro Popular en particular.

Para ellos, las ferias son importantes pues dan conocer a la población abierta los servicios que presta el sistema nacional de salud; sin embargo, el trabajo de atender a los derechohabientes todos los días es el que tiene que construir una cultura que realmente reeduque a la población para que esta tenga “nuevas habilidades para vivir”; es decir, no basta una feria, se tiene que hacer una feria diaria para que la salud se garantice a todos los ciudadanos y eso está en la clínica y en las visitas en campo que cada doctora y doctor tiene que hacer en sus áreas y poblaciones asignadas. Esa cercanía le permite al personal de salud, intimar y ganar la confianza de núcleos familiares, que por su misma condición de pobreza y pobreza extrema, desconocen incluso que tienen, garantizado por la Constitución, su derecho humano a la salud.

Las filas de usuarios que esperaban la atención, la gente del Seguro Popular que sabe que tiene que estar presente y así garantizar los apoyos federales que recibe, atiborraron las primeras horas de la mañana, gracias a un cálido sol de invierno que permitió que la gente saliera de las comunidades, la feria fue un éxito, relativo diríamos nosotros, pues las enfermedades en comunidades donde la pobreza anida nunca terminan.

Aquella vieja visión de un medicina curativa y del personal médico atrincherado en sus hospitales y cubículos, desde hace un par de décadas ha venido abriéndose a una lógica de prevención, de educar para incrementar las habilidades para el bien vivir dentro de la población, de la educación para la salud y de romper mitos y tabúes entre una población analfabeta y sumida en la pobreza no solamente material… sino incluso: ¡espiritual!

Que mejor que una doctora o un doctor, conocedores del cuerpo humano y de las dolencias que a este le achacan pueda, llevar de la mano al enfermo a una recuperación integral: en cuerpo y alma, por eso, como aconsejó Mahoma: si la montaña no viene a ti; tú ve a la montaña… las doctoras y los doctores van a buscar a sus pacientes y no estos a ellos.

 

[1] http://ceieg.veracruz.gob.mx/wp-content/uploads/sites/21/2016/05/Coatepec.pdf

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